1. Marco de preguntas
Escribimos primero la decisión que deben orientar las entrevistas y después las preguntas que pueden acercarse de verdad a ella. Un marco que solo pide cumplidos se devuelve.
Dossier de campo
Media Impulso realiza una ronda breve de entrevistas, conserva las palabras que usó cada persona y entrega una nota de posición con los límites de la muestra bien explicados. El trabajo es cualitativo. No confunde unas pocas conversaciones con un censo ni convierte dudas en eslóganes.
La primera revisión es una sesión de trabajo, no una presentación. Repasamos las frases que se repitieron, las que aparecieron una sola vez y deben seguir siendo breves, y la promesa que las entrevistas no respaldaron. Te llevas los límites por escrito, para que el siguiente encargo no dé por hecho que la muestra era mayor de lo que fue.
Envía la decisión que deben guiar las conversaciones, el ámbito del que deben salir y la condición que no quieres que se omita. Confirmamos el alcance, la tarifa y el horario de atención antes de contactar a nadie. Un resumen impreciso se devuelve antes de reservar una sola sesión.

El estudio se sienta con personas que emprenden, compran y dudan antes de avanzar. Cada sesión queda registrada como notas, no como espectáculo. Señalamos la frase que hizo detenerse a alguien, la objeción que se repitió y el detalle que el equipo ya no escuchaba porque sonaba normal dentro de la empresa.
Un dossier terminado tiene tres capas: lo que se dijo, lo que probablemente significa para la oferta y lo que no vamos a afirmar. Las tarifas se comparten antes del trabajo de campo. El horario de atención son las horas para briefs y devoluciones, no una promesa de que las entrevistas solo ocurran dentro de esa franja.
Una nota útil nombra a la persona para la que va la propuesta y a la que no va dirigida. Conserva la objeción que apareció más de una vez, con las palabras que usó esa persona, y explica qué línea de la página actual la hizo detenerse. Esa línea se cita, no se pule hasta convertirla en un eslogan.
Los honorarios se acuerdan antes de la primera sesión e incluyen el encuadre de la cuestión, el número pactado de conversaciones, la agrupación temática y una devolución. Las conversaciones adicionales se facturan aparte. El horario de estudio se reserva para encargos y devoluciones, sin prometer que cada entrevista ocurra dentro de esa franja.
Si las conversaciones no coinciden con el brief, esa discrepancia queda reflejada en la nota. No la suavizamos para que encaje con la diapositiva que pidió el trabajo, ni convertimos unas pocas sesiones en una afirmación sobre todo el mercado. El tamaño de la muestra aparece donde aparece la conclusión.
Escribimos primero la decisión que deben orientar las entrevistas y después las preguntas que pueden acercarse de verdad a ella. Un marco que solo pide cumplidos se devuelve.
Las conversaciones duran lo suficiente como para que una persona se corrija. Las notas conservan sus verbos. No traducimos una pausa como si fuera un adjetivo de marca.
Las frases repetidas se agrupan en una sola pared. Una cita llamativa no pesa más que un patrón que apareció, en silencio, cuatro veces.
La nota indica para quién es la propuesta, qué excluye y qué afirmación no quedó respaldada en las entrevistas. Esa última parte se mantiene visible.
€ 1800 por una ronda de entrevistas definida
El honorario cubre el marco de preguntas, hasta ocho sesiones, la agrupación y una devolución. Las sesiones extra se presupuestan antes de reservarse. Es un honorario profesional, no un descuento ni una garantía de demanda.
Horario: de martes a viernes, de 09:00 a 18:00.
Podemos usar una lista en la que ya confíes, o seleccionar personas según un filtro escrito. Ese filtro forma parte del encargo, así que la muestra no sorprende en la devolución.
La nota de posición puede señalar las líneas que generan dudas. Una reescritura completa de la página es otro encargo, con presupuesto aparte, después de revisar las entrevistas.
Solo con un consentimiento separado. La nota por defecto es para el equipo. Una cita sin ese consentimiento se queda dentro del expediente.
Esa contradicción es parte del resultado. La redactamos con claridad y no la suavizamos para que encaje con la diapositiva que encargó el trabajo.